Eliminación de impuestos al arroz importado ¿cómo impacta a RD?

La oferta de arroz estadounidense en el mercado dominicano será mayor y por tanto los productores locales se verán en la necesidad de reducir los precios

Santo Domingo, RD.– Muy a pesar de las advertencias de los productores de arroz sobre una mayor de entrada de arroz  los riegos que eso representa para la economía nacional, el  presidente Luis Abinader emitió el decreto 635-26, mediante el cual deroga el impuesto al arroz de exportación.

El decreto 624-24, ahora derogado contemplaba la aplicación de un arancel de 20% advalorem (sobre el precio) a las cuotas de importaciones de arroz provenientes de Estados Unidos.

En el mismo, el Gobierno consideró que la República Dominicana debía preservar su capacidad productiva interna, a fin de garantizar el abastecimiento constante y seguro de alimentos para su población.

Sin embargo, el nuevo decreto se produjo tras el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump solicitar el levantamiento de la medida para de esa manera “cumplir con las obligaciones de acceso al mercado de la República Dominicana en el marco del DR- CAFTA con respecto al acceso para el arroz de EE.UU.

Esta medida además de la producción nacional de arroz, impacta  intereses esenciales del Estado dominicano, especialmente en las 14 provincias que dependen directamente de esta actividad económica.

La medida derogada fijaba un arancel de 20 % para el arroz que ingresa dentro del contingente definido por República Dominicana ante la Organización Mundial del Comercio (OMC), mientras que las cantidades que superan ese cupo enfrentan una tasa de 99 %.

Se recuerda que, el acuerdo del DR-Cafta contempla una cuota de 23,300 toneladas métricas con arancel cero. Lo que se elimina es la carga cuando se excede este volumen.

¿Que se espera en lo adelante?

La oferta de arroz estadounidense en el mercado dominicano será mayor y por tanto los productores locales se verán en la necesidad de reducir los precios para mantenerse en la competencia.

Sin embargo, el efecto no necesariamente sería uniforme ni permanente, porque dependería de los precios internacionales, los costos de transporte, la tasa de cambio, los márgenes de intermediación y la capacidad de los productores dominicanos para competir.

Además, una disminución prolongada de los márgenes de ganancia podría provocar una reducción de las áreas cultivadas, menor inversión en tecnología y maquinaria y, en los casos más extremos, el abandono de tierras productivas.

 

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