Beneficios de dejar de cenar
Para algunas personas acostarse con un ayuno excesivo puede dificultar la conciliación del sueño o generar despertares nocturnos. Foto Fuente externa
Santo Domingo, RD.- Dejar de cenar o mover el horario de la última ingesta provoca cambios metabólicos, hormonales y de energía inmediatos en el organismo.
Con esta práctica se mejorar el aprovechamiento de las reservas de energía del organismo y reduce la sensación de hambre, sin la necesidad de alterar la cantidad total de calorías ingeridas a lo largo del día.
Al pasar varias horas sin alimento, el cuerpo empieza a consumir glucógeno hepático y recurre a las grasas para mantener sus funciones básicas, así lo determinan varios estudios científicos.
Un estudio publicado en JAMA Medicine evaluó una ventana de alimentación temprana (de 7:00 a. m. a 3:00 p. m.), omitir la cena, ayuda a reducir los niveles de insulina en ayunas y una notable mejoría en la presión arterial.
Mientras investigadores de la Universidad de Granada confirmaron que evitar la cena optimiza los niveles de glucosa nocturna, especialmente en personas con sobrepeso u obesidad.
Otros estudios determinaron que, según la energía que necesita tu cuerpo, activará los mecanismos necesarios para satisfacer el requerimiento y esto lo hace a corto y a largo plazo.
De ahí que, la grelina (homona del hambre), se adata y con el paso de los días, enviará la señal de hambre con menor frecuencia al hipotálamo en el cerebro, por lo que esta glándula recurrirá a reservas de energía para compensar la falta.
Cuando cenas antes o no cena alineas la ingesta con el ciclo luz‑oscuridad, y tu sistema hormonal baja el ruido nocturno, por lo que las hormonas, melatonina, insulina y cortisol dejan de chocar, y el cuerpo separa mejor los tiempos de comer y reparar.
Beneficios
Ayuda a reducir la ingesta total de calorías del día, facilitando la pérdida de peso, siempre que no se compensa comiendo más en las comidas previas.
Mejora la glucosa nocturna
En personas con sobrepeso u obesidad evitar la comida de noche puede optimizar los niveles de glucosa y el manejo de la insulina durante la noche.
Descanso digestivo
Suprimir la comida nocturna puede evitar la pesadez estomacal y mejorar el reposo del sistema digestivo por lo que a su vez pueden descansar mejor.
Menos “niebla mental” y más foco en las primeras horas de la mañana. El humor también se estabiliza, porque el sueño profundo regula señales de estrés y apetito más fieles.
En fin, la mente rinde más cuando el estómago descansa.
Desventajas o efecto rebote y ansiedad
Saltarse la cena suele aumentar el hambre acumulada y la ansiedad por la comida, lo que puede llevar a picar a altas horas de la noche o a comer en exceso al día siguiente.
Para algunas personas acostarse con un ayuno excesivo puede dificultar la conciliación del sueño o generar despertares nocturnos.
Especialistas en nutrición recomiendan priorizar una alimentación equilibrada distribuida durante el día y en caso de cenar que sea una cena ligera y temprano al menos dos o tres horas antes de dormir.
¿Cómo manejar el reloj biológico?
Las investigaciones coincidieron que: tras varias noches sin cenar, la sensación de hambre se ordena: llega antes y disminuye, por lo que comer temprano baja el volumen del metabolismo nocturno.
Se recuerda que el sistema digestivo tiene un ritmo propio, y comer tarde lo empuja fuera de su ventana óptima, por lo que, la cena temprano mejora la motilidad y baja la presión en el abdomen.
Muchos describen menos “niebla mental” y más foco en las primeras horas de la mañana. El humor también se estabiliza, porque el sueño profundo regula señales de estrés y apetito más fieles. “La mente rinde cuando el estómago descansa”.
Sin embargo, para aquellas personas que simplemente no puedan volarse la cena, los expertos recomiendan cena equilibrada, ligera y nutritiva de fácil digestión, como las ensaladas verdes, pescados, pescados, huevos, moluscos, carne de ave acompañado de agua.
