Día Mundial del Riñón: Realidad dominicana
Santo Domingo, RD.- La enfermedad renal crónica, condición de salud que no siempre presenta síntomas y que en muchos casos se detecta cuando ya está muy avanzada, afecta a una de cada diez personas en el mundo.
Hoy como cada segundo jueves de marzo se conmemora el Día Mundial del Riñón iniciativa de la Sociedad Interamericana de Nefrología y la Federación Internacional de Enfermedades Renales, con el fin de hacer conciencia sobre la importancia de los riñones y su función como uno de los principales órganos del cuerpo.
Estos dos órganos en forma de frijol, situados en la parte posterior del abdomen, tiene como objetivo primordial: filtrar el exceso de agua y los desechos de la sangre a través de la orina. Son los encargados de producir hormonas como la renina, que ayuda a controlar la presión arterial y el funcionamiento del corazón. Equilibran las sales y minerales que circulan en la sangre, tales como el calcio, fósforo, sodio y potasio.
¿Pero cuál es la situación de la enfermedad renal crónica en República Dominicana?, este tema demanda especial atención en República Dominicana, debido a que alrededor de 548 personas se encuentran actualmente en lista de espera para recibir un trasplante de riñón.
Esta situación representa un gran reto y cambio de conciencia, debido a que la tasa de donación en el país ronda entre 2 y 3 donantes por millón de habitantes, lo que deja a los pacientes con la única opción del tratamiento de diálisis para alargar sus días en la tierra.
Sin embargo, esta realidad es todavía más amarga porque se trata de proceso costoso, desgastante y que la mayoría de ARS no cubren.
De acuerdo con especialistas, la situación tiene un fuerte impacto en la salud y calidad de vida de los pacientes. Especialmente, porque la diálisis, aunque permite prolongar la vida, implica tratamientos frecuentes, complicaciones médicas y altos costos, además de afectar la capacidad de las personas para trabajar y llevar una vida normal.
Las principales demandas de órganos en el país son de riñones, hígado y córneas. Cifra que aumenta cada año, más no así la cantidad de donantes.
La falta de un trasplante oportuno aumenta el riesgo de complicaciones graves e incluso de muerte de los pacientes.
La enfermedad renal crónica se ha convertido en un problema creciente de salud pública que además, aumenta los casos de diabetes, hipertensión arterial, obesidad y el envejecimiento de la población.
Respuesta estatal, frente a esta realidad, el Programa de Medicamentos de Alto Costo del Ministerio de Salud Pública juega un papel clave en el acceso a tratamientos especializados.
Este programa cubre medicamentos inmunosupresores y otros fármacos esenciales para pacientes trasplantados o con enfermedades renales complejas, cuyo costo puede resultar inaccesible para muchas familias.
De igual manera, el Sistema Dominicano de Seguridad Social, a través de las Administradoras de Riesgos de Salud (ARS), contempla cobertura para parte de los tratamientos relacionados con la enfermedad renal, incluyendo sesiones de diálisis y procedimientos médicos asociados. No obstante, especialistas y pacientes señalan que todavía existen retos en la ampliación de coberturas y en la rapidez de los procesos para acceder a servicios especializados.
El costo de la atención de la insuficiencia renal es uno de los más elevados dentro del sistema sanitario. Un paciente en diálisis puede requerir varias sesiones semanales durante toda su vida, lo que representa una carga significativa tanto para el sistema de salud como para las familias.
Ante este panorama, las autoridades sanitarias y sociedades médicas insisten en la importancia de la prevención y el diagnóstico temprano.
Para ello, promueven hábitos de vida saludables, como mantener una alimentación balanceada, reducir el consumo de sal, evitar el tabaquismo, realizar actividad física y mantenerse hidratado. Estas acciones contribuyen a disminuir el riesgo de desarrollar enfermedades que puedan afectar el funcionamiento de los riñones.
