Decreto derriba barrera en sistema de salud
Foto: Fuente externa
Santo Domingo, RD.- El Gobierno dominicano dispuso y aprobó mediante el decreto 286-26, la modificación al reglamento que regula la prescripción y dispensación de medicamentos ambulatorios dentro del Sistema Dominicano de Seguridad Social (SDSS).
Con la medida se da un salto en la traba que mantenían las farmacias a la hora de dispensar los medicamentos a los pacientes. El decreto establece viene a fortalecer los controles sobre la venta y entrega de medicamentos en el país, así como a mejorar la seguridad de los pacientes durante los tratamientos médicos.
La nueva regulación define las responsabilidades de médicos, farmacéuticos, establecimientos de salud y pacientes en el proceso de prescripción y dispensación de medicamentos.
Con la modernización, se dictamina que, las recetas médicas serán válidas para fines de cobertura incluso cuando el médico que las emita no esté contratado por la Administradora de Riesgos de Salud (ARS), una medida que las autoridades describen como un avance en el acceso a los servicios de salud.
El CNSS aclaró que la disposición busca facilitar el acceso oportuno a medicamentos y reducir las restricciones que enfrentaban los afiliados al momento de recibir atención médica.
“Con esta disposición, los afiliados podrán continuar sus tratamientos sin interrupciones, aun cuando consulten médicos fuera de la red contratada por su ARS, garantizando la libertad de elección y continuidad en la atención de salud”, afirmó Fernández Rodríguez.
La modificación se aplica específicamente al numeral 16 del artículo 3 del reglamento sobre prescripción y dispensación de medicamentos ambulatorios, lo que, según las autoridades, representa un paso dentro del proceso de actualización del Seguro Familiar de Salud.
La modernización de este artículo, tiene como objetivo principal de la medida es garantizar que los fármacos se utilicen de manera adecuada, reduciendo riesgos asociados a la automedicación y al uso incorrecto de tratamientos.
Uno de los aspectos más relevantes del reglamento es el fortalecimiento de los requisitos para la emisión de recetas médicas. Aclara que los profesionales de la salud deberán cumplir con criterios específicos de identificación, diagnóstico y prescripción para logar una mayor trazabilidad de los medicamentos que llegan a los pacientes.
Mientras, las farmacias estarán obligadas a verificar que las recetas cumplan con las disposiciones establecidas antes de dispensar determinados medicamentos. Esto implica una supervisión más rigurosa, especialmente en aquellos productos sujetos a control especial o que requieren seguimiento médico.
Además, impulsa el uso de herramientas tecnológicas para modernizar el sistema de prescripción. Asimismo, la implementación gradual de mecanismos electrónicos busca reducir errores, facilitar el registro de información y mejorar la comunicación entre médicos, farmacias y autoridades sanitarias.
Otro punto importante es la regulación de la dispensación parcial de medicamentos cuando las condiciones de la receta o la disponibilidad del producto así lo permitan. Esta medida procura garantizar que los pacientes reciban la cantidad adecuada para su tratamiento, evitando desperdicios y promoviendo un uso más eficiente de los recursos.
En fin, el reglamento establece además obligaciones para los establecimientos farmacéuticos en materia de conservación, registro y control de medicamentos. Las farmacias deberán mantener procedimientos que aseguren la calidad de los productos y la correcta documentación de las operaciones realizadas.
Para los pacientes, las nuevas reglas significan mayores garantías respecto a la autenticidad de las recetas y la seguridad de los medicamentos adquiridos. También implican una mayor responsabilidad en el cumplimiento de las indicaciones médicas y en la presentación de la documentación requerida para ciertos tratamientos.
La presidente del CNSS, Aura Celeste Fernández Rodríguez destacó que la normativa contribuirá a combatir prácticas irregulares vinculadas a la venta de medicamentos sin prescripción cuando esta sea obligatoria. De igual forma, permitirá fortalecer la vigilancia sanitaria y mejorar la capacidad de respuesta ante posibles incidentes relacionados con el uso de fármacos.
Con el decreto, el país avanza hacia un sistema de atención ambulatoria más regulado y seguro orientado a equilibrar el acceso a los medicamentos con mecanismos de control que protejan la salud pública, esto al promover mayor coordinación entre médicos, pacientes y farmacias.
